Jóvenes del Curso Especial de Instrucción Militar y Servicio Militar Femenino se instruyen en Chillán

Distante a ocho kilómetros al sur este del centro comercial y financiero de la capital de la región de Ñuble, se emplaza el predio Militar “El Quilmo”, terreno de  380 hectáreas que es parte del patrimonio del Regimiento N°9 “Chillán” y que desde el 9 enero y hasta el 28 de febrero, cobija a 126 jóvenes provenientes de diversas ciudades del país, que motivados por sellar su compromiso con la patria, arribaron a esa unidad castrense con el fin de realizar su Servicio Militar, bajo la modalidad denominada “Curso Especial de Instrucción Militar”, CEIM.

Diseminado en ocho semanas, este período de instrucción estival busca inicialmente convertir al joven civil en un combatiente individual -capaz de desenvolverse y sobrevivir en un campo de batalla-, y luego fortalecer destrezas propias de una ocupación militar especializada, específicamente como fusilero de infantería y radio operador.

Visiblemente entusiasmados y desplegando iniciativa y fortalezas físicas y mentales, estos conscriptos, la mayoría estudiantes universitarios, cuyas edades no superan los 19 años, han sido instruidos en tiro, marcha, orientación diurna y nocturna, primeros auxilios, esgrima de corvo, arme y desarmen de pistola y fusil y supervivencia; además de temáticas específicas propias del arma de  infantería y telecomunicaciones.

Estos reclutas están viviendo lo que ellos mismos definen como “una gran experiencia”, todo bajo las exigencias propias de la vida militar, e inmersos en lo que conlleva la instrucción en terreno.

“Recomiendo esta experiencia ya que a los jóvenes de mi edad les falta disciplina y eso se entrega acá (servicio militar), como por ejemplo el tema de los horarios, el orden, además del honor y muchas cosas que me llevaré y que me servirán para mi vida”, expresó el Soldado Conscripto, Diego Espinoza L.

Proveniente de Viña del Mar y estudiante de primer año de ingeniería civil en informática en la Universidad Andrés Bello de la ciudad jardín, este entusiasta conscripto agregó que “recomiendo esta experiencia porque es única e irrepetible y muy valorable”.

Según comentó el comandante de compañía del mencionado curso, Capitán Cristian Llévenes B., esta modalidad de servicio militar permite a los conscriptos el poder cumplir con su deber patrio durante los dos meses de verano (enero y febrero) y, a la vez, entrega la posibilidad de conocer por dentro el Ejército, viviendo experiencias propias de un soldado.

“Ha sido un curso bien preparado, hay gente en su gran mayoría voluntaria, hecho que permite que la instrucción sea mucho más dinámica, ya que vienen con las ganas de aprender y eso se demuestra en el interés que colocan en el terreno”, manifestó el oficial, quién a la vez confirmó que el próximo 28 de febrero se realizará, en el Regimiento N°9 “Chillán”, la ceremonia de juramento a la bandera y el licenciamiento del servicio de estos nuevos Soldados Conscriptos del Ejército de Chile.

Escrito el 2020-02-14 16:18:22