Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el COVID – 19 como una pandemia global el pasado 11 de marzo, el trabajo del Servicio de Veterinaria del Ejército se intensificó al máximo. De esta forma, el rápido trabajo de esta área se inició con sanitizaciones en unidades militares y luego en instalaciones civiles, apoyando en todo momento la contingencia nacional con el fin de evitar la propagación del virus.
El Jefe del Servicio de Sanidad Veterinaria del Ejército (S), Teniente Coronel Miguel Moya G., afirmó que “esta contingencia sanitaria ha demandado un compromiso adicional del personal de Veterinaria, que a la fecha ha realizado aproximadamente 13.900 procedimientos de sanitización en equipos, vehículos e instalaciones militares, alrededor de 600 desinfecciones en instalaciones de salud institucionales y cerca de 350 en instalaciones civiles de la más diversa índole. Así, nos encontramos en condiciones de continuar abordando esta tarea de protección de la salud, por todo lo que dure el empleo del personal del Ejército de Chile”.
La sanitización es un procedimiento en el que se aplican diferentes productos químicos de uso profesional en las superficies, con la finalidad de eliminar los agentes biológicos nocivos como el COVID-19. De esta forma, el Servicio de Veterinaria utiliza tres fórmulas para combatir el virus.
En primer lugar, están los desinfectantes clorados, que son los más comunes y que han demostrado una alta eficiencia en la eliminación viral. Luego, los amonios cuaternarios, que tienen una buena acción detergente y el virus es altamente sensible a ellos. Por último, se encuentran los desinfectantes cítricos, de origen orgánico y tienen una alta acción viricida y son en su mayoría de origen natural por lo que no tienen toxicidad, tanto para las personas como para el medio ambiente.
Es importante destacar, que en medio de este panorama adverso del Coronavirus, se encuentran desplegados a lo largo de nuestro país, oficiales y enfermeros de Veterinaria, quienes son vitales en medio de esta crisis sanitaria, ya que de ellos depende la adecuada formulación y la correcta aplicación de las diversas técnicas de pulverización, nebulización o termonebulización en los procesos de sanititización en esta pandemia, con la finalidad de disminuir al mínimo las posibilidades de contagio del COVID-19.