Proveniente de una familia de campeones de canotaje sudamericanos y panamericanos, César Palacios Caniumilla, quien también es seleccionado nacional de la misma disciplina, a los 18 años decidió inscribirse como voluntario en el Servicio Militar Obligatorio, deber que se encuentra cumpliendo en la Brigada Motorizada N.°24 “Huamachuco” en la región de Arica y Parinacota.
Confiesa que la clave tanto para el deporte como para los objetivos que uno se propone en la vida es “perseverar, perseverar y perseverar. Nunca darse por vencido, ni en el entrenamiento ni en lo que uno se proponga en lo personal, porque caídas siempre habrá, pero lo esencial es ponerse de pie, aprender y continuar con más fuerza”.
Fue a los 15 años que, el ahora Soldado Conscripto (SLC) Palacios, ingresó al mundo del canotaje, debido a que quería continuar con el legado familiar de su madre y tío, como campeones en la disciplina. Mucha dedicación y trabajo le requirió al comienzo. Según cuenta: “Me costó mucho al principio, porque dominar la embarcación requiere de mucho equilibrio y estabilidad para navegar a gran velocidad en distintas distancias”.
Actualmente, representa al país en canotaje polinésico –el cual se realiza en mar abierto en distancias entre 16 y 32 kilómetros–, donde obtuvo el tercer lugar por equipos en dos categorías en el Panamericano de 2021 realizado en Río de Janeiro, Brasil. También es seleccionado en canotaje –carrera de velocidad en distancias entre 200 y 1.000 metros–, habiendo alcanzado primeros lugares en fechas del campeonato nacional.
Junto con el deporte de alto rendimiento, César siempre soñó con servir al país en otro ámbito, así fue como desde comienzos de 2025 viste el uniforme del Ejército de Chile con orgullo. “Además de representar a mi país, estoy aquí con el nombre de mi familia en mi pecho. Servir al país desde el servicio militar no es solo dejar en alto el nombre de Chile sino cuidarlo y defenderlo”, señala.
A pocos meses de iniciar este sueño, cuenta que en un principio fue difícil, “pero que gracias a la aclimatación y entrenamiento progresivo nos ha permitido afrontar cada etapa de nuestra formación militar con conocimiento y confianza”. Confianza que lo ha hecho crecer cada día como soldado y que según el SLC Palacios radica en tres pilares. “Lo que más le ayuda a uno aquí es la vocación, disciplina y la resiliencia, porque yo todos los días me despierto y digo, ya es un día más, un día que tengo que ser mejor que ayer y es uno el que tiene que dar el 100%”.
La intensa instrucción y entrenamiento militar han estado marcados por dos hitos durante este periodo, la Ceremonia de Entrega de Corvos (18 de mayo) y El Asalto y Toma del Morro de Arica (7 de junio). “Ambas ceremonias fueron muy especiales, porque pude recibir de mano de mis padres mi corvo, fue un día fue muy especial y estuvo lleno de emociones, ya que mis padres pudieron viajar y acompañarme, verme con el uniforme y saber que voy creciendo personal y profesionalmente. Por otro lado, desfilar aquí en Arica a los pies del Morro con nuestra bandera en la cima, es un orgullo, sentir a la comunidad ariqueña tan comprometida con esta conmemoración y ser partícipe de ella es muy emotivo”.
Actualmente, el SLC Palacios concluyó con su primer periodo de formación y se prepara para jurar a la bandera el próximo 9 de julio. Por otra parte, clasificó al Mundial 2025 que se llevará a cabo durante el mes de julio en Rio de Janeiro, Brasil y al Panamericano 2025 que se realizará en noviembre en Rapa Nui.
Con la mirada puesta en el futuro, el Soldado Conscripto César Palacios Caniumilla avanza con convicción en cada desafío que enfrenta. Su historia es un testimonio desde las aguas abiertas del canotaje polinésico hasta su Servicio Militar Obligatorio en el norte de Chile, César representa el espíritu y vocación de aquellos jóvenes soldados que se encuentran comprometidos con el país a lo largo de nuestro territorio.