En una ceremonia interna, el comandante de la Brigada Maipo, coronel Ángelo Hernández, acompañado del comandante del Batallón de Infantería N°2 "Maipo", mayor Carlos Hernández, distinguió a los cinco mejores soldados conscriptos del primer periodo de instrucción que acaba de finalizar.
"Entré de voluntario al servicio militar porque no encontraba grandes motivaciones que me movilizaran a cambiar y aquí dentro estoy siendo cada vez más fuerte, de cuerpo y espíritu, he bajado 13 kilos y retomé mis estudios. Me siento cada vez más cercano a mis metas y mi familia está orgullosa", cuenta el soldado Patricio Castro.
Por su parte, el soldado Gustavo Álvarez, comenta que ser un soldado distinguido tiene que ver con el esfuerzo por seguir aprendiendo y absorber las enseñanzas de los instructores lo que para él ha sido fácil porque le gusta. "Acá encontré un camino que no encontraba afuera y espero seguir aprendiendo de mi país y ayudar a la ciudadanía cuando sea necesario", agrega.
Fue un soldado de cada unidad fundamental de ese Batallón el que recibió el distintivo que representa el "Espíritu de Infantería" del Ejército de Chile.
Quienes se destacaron por su gallardía, fortaleza y espíritu de cuerpo, representando de manera integral a un combatiente individual fueron:
-Soldado Conscripto Pablo Ruiz, de la Compañía de Plana Mayor.
-Soldado Conscripto Patricio Castro, de la 2da. Compañía de Fusileros
-Soldado Conscripto Felipe Astorga, de la 3ra. Compañía de Fusileros.
-Soldado Conscripto Gustavo Álvarez, de la Compañía de Morteros.
-Soldado Conscripto Gonzalo Carmona, de la Compañía Logística.
El período de instrucción permite que ciudadanos se conviertan en soldados contribuyendo, tanto a la defensa del país, como a la ciudadanía en situaciones de emergencias. Lo anterior radica en el permanente interés del Ejército de contar con una fuerza preparada para defender la soberanía nacional.