La Escuela de Equitación organizó el XXXVII Campeonato Ecuestre Militar, actividad que tuvo como propósito principal, evaluar el desarrollo de la equitación militar, junto con controlar el estado de instrucción del ganado y el nivel de entrenamiento del personal que integra las diferentes unidades con medios hipomóviles. Además se efectuaron competencias como adiestramiento, salto y cross country.
Al mismo tiempo, se desarrolló un Campeonato de Patrullas Montadas, en el que los jinetes de diferentes unidades del Ejército debieron superar diferentes canchas, para demostrar sus capacidades físicas, técnicas de combate de unidades montadas y habilidades básicas del combatiente.