En el marco de la investigación que se lleva a efecto por parte de la Comisión Especial Investigadora (CEI 54,55), encargada de “reunir antecedentes sobre los actos del Gobierno referidos al cumplimiento de la normativa aplicable al Servicio Militar, especialmente en los hechos ocurridos durante los ejercicios militares realizados en la comuna de Putre”, es factible señalar que, en primera instancia, el día 10 de junio de 2024 el Ejército fue citado a dicha Comisión, oportunidad en la cual fue representado por el GDD Rodrigo Pino Riquelme, en razón que, el día en que sucedieron los hechos investigados, se encontraba en calidad de Comandante en Jefe del Ejército Subrogante. Cabe resaltar, que en dicha sesión, entregó antecedentes conforme a la información oficial que se disponía a esa fecha, la que además fue remitida por documento al organismo correspondiente.
Por su parte, el día de ayer, en la sesión N.°4 de esta Comisión y conforme al desarrollo de las investigaciones en curso, el Comandante en Jefe del Ejército, junto al Director del Hospital Militar de Santiago y Auditor General del Ejército, expusieron antecedentes actualizados de los hechos, que a continuación se transcriben:
“Señor Presidente, deseo saludar por su intermedio, a los integrantes de las comisiones investigadoras aquí presentes, encargadas de reunir antecedentes sobre los actos del Gobierno referidos al cumplimiento de la normativa aplicable al Servicio Militar, especialmente, respecto de los hechos ocurridos durante los ejercicios militares realizados en la localidad de Putre, y donde el día 27 de abril se produjo la lamentable muerte del SLC FRANCO VARGAS VARGAS (Q.E.P.D.).
Reiterar en esta oportunidad, nuestras condolencias a la Sra. Romy Vargas y familiares de Franco, por su lamentable fallecimiento.
Presentar a los oficiales que me acompañan:
Al General Francisco Silva, Director del Hospital Militar de Santiago, y al General Eduardo Rosso, Auditor General del Ejército, para complementar las preguntas, desde el punto de vista médico o jurídico, que nos formulen.
Expreso, en primer lugar, que para el Ejército, estar dando cuenta ante una comisión de estas características, por situaciones poco profesionales, negligentes y derechamente dolosas, de algunos mandos e integrantes de una unidad del Ejército y, que en su conjunto, pudieran haber provocado o facilitado los lamentables hechos conocidos, es muy decepcionante y doloroso.
Decepcionante, porque ponen en duda el profesionalismo y la vocación de servicio de miles de hombres y mujeres que integran el Ejército y que cumplen a cabalidad con sus tareas profesionales, dentro del marco ético, reglamentario y normativo que nos rige. Y por supuesto que es muy doloroso, porque la muerte y secuelas médicas o psicológicas de un soldado o cualquier otro integrante de la Institución, es siempre motivo de pesar al interior de nuestras filas.
Por eso que el trabajo y los resultados a los que llegue esta Comisión, son de enorme importancia para la Institución, para darles tranquilidad a los padres que nos confían a sus hijos, en cumplimiento del Servicio Militar.
El Servicio Militar obedece a una ley de la República, que busca proveer a las Fuerzas Armadas de las dotaciones de personal necesarias e indispensables para la defensa del país. Para el Ejército, los soldados conscriptos representan el 25% de nuestra Fuerza Terrestre por lo que, sin ellos, no podríamos mantener las capacidades para cumplir con nuestra misión constitucional y todas las otras tareas que ustedes bien conocen, en beneficio de la seguridad y el desarrollo del país.
Muchos de ellos, resuelven al terminar el Servicio Militar, incorporarse a la planta del Ejército como tropa profesional o postular a las Escuelas Matrices, siendo entonces una fuente vital para la renovación generacional de nuestra Institución.
Por ello, esperamos que se logren buenos resultados en los estudios y en la mesa de trabajo que se está desarrollando con el Ministerio de Defensa, para optimizar el Servicio Militar, actualizándolo de ser necesario, de acuerdo a las nuevas realidades y necesidades del país.
Junto con lo anterior, el Ejército continúa revisando permanentemente sus protocolos, procesos y todo lo relativo al Servicio Militar, especialmente el proceso de instrucción y entrenamiento, con la finalidad de incorporar dichas experiencias.
Pero entiendo que, en lo inmediato, es imperioso avanzar en las investigaciones respecto de lo ocurrido en Putre, con el batallón de instrucción de la Brigada “Huamachuco” que se encontraba realizando el periodo inicial de formación, para los soldados conscriptos recientemente acuartelados. Para ello, reitero nuestro deber y compromiso de llevar a cabo investigaciones sumarias rigurosas y oportunas, así como entregar toda la información al fiscal designado por el Ministerio Público y los tribunales competentes.
Los sumarios dispuestos por el Ejército para aclarar los hechos, están ya en una fase avanzada de la investigación, y los sumarios médicos, deben esperar la necesaria recuperación o secuelas de los afectados. Con ese propósito, quiero recordar, que con fecha 8 de mayo y después de haber pasado varios días en Arica, resolví adoptar medidas preliminares, las que eran absolutamente coherentes con la información preliminar que tenía, y aconsejables por los alcances y repercusiones de lo ocurrido el día 27 de abril.
En mi decisión, expresé, entre otros aspectos, los siguientes:
Que determinar la veracidad de lo ocurrido, implicaba establecer todas las responsabilidades de mando, administrativas y también penales, si así se acreditara.
Que las indagaciones que realicé personalmente, en función de mi cargo, me permitieron evidenciar lo que denominé imprecisiones en la entrega de información, e incluso contradicciones, como asimismo una duda razonable respecto de la correcta ejecución de la instrucción y algunos protocolos de régimen interno y sanitarios en la unidad.
A partir de ello, hice efectivas, inmediatamente, las responsabilidades de mando en el Comandante de la Brigada Huamachuco y en el Comandante en Jefe de la VI División de Ejército, porque hubo falta de diligencia y omisiones para pesquisar adecuadamente y en un tiempo prudente, falsedades y tergiversaciones, que conducen a la responsabilidad de mando de las máximas autoridades de la zona.
Y también dispuse relevar de sus cargos y destinar a otras funciones, a toda la línea de mando de la unidad afectada, principalmente, para una mayor transparencia en las investigaciones, pero respetando al mismo tiempo, el principio de inocencia y el debido proceso, respecto de aquellos que pudiesen tener responsabilidades en los hechos.
Ahora bien, no es atribución de este Comandante en Jefe, establecer responsabilidades penales, sin embargo, manifiesto ante esta Comisión, que hoy tengo convicciones personales, de que efectivamente hubo deficiencias en la planificación y en la ejecución de la marcha. También hubo, por parte de algunos mandos, intentos de ocultar y tergiversar información y con mucho pesar lo digo, también hubo, días previos al 27 de abril, en el cuartel de Putre, tratos indebidos por parte de algunos oficiales y suboficiales con los soldados conscriptos, consistentes en exigencias físicas fuera del marco reglamentario para actividades de cuartel, y absolutamente inconvenientes, considerando las condiciones de altitud de la unidad y el poco tiempo de conscripción de los soldados.
Todo lo anterior es parte de las investigaciones, por lo que no me es posible profundizar, ni menos asociar aquellos hechos, al lamentable fallecimiento del ex Soldado Franco Vargas Vargas (Q.E.P.D.) y a la emergencia sanitaria que afectó a otro número importante de soldados.
Reitero a esta Comisión, que los hechos acontecidos en la Brigada “Huamachuco”, han sido muy decepcionantes y dolorosos para todos los integrantes del Ejército. Decepcionantes, por constatar que algunos mandos no cumplieron con las responsabilidades que exige su cargo, dada la experiencia y preparación que tenían para el puesto que fueron designados y, muy doloroso, por el fallecimiento del SLC FRANCO VARGAS (Q.E.P.D.), así como las secuelas físicas de otros soldados, que por expresa solicitud de sus padres, no voy a individualizar.
Expresarles, que el Ejército no hace defensas corporativas, ni tampoco ocultamiento de información en las investigaciones producto de irregularidades y eventuales delitos. Conductas que se apartan del recto proceder o que abiertamente transgreden las leyes y reglamentos, deben ser debidamente investigadas y sancionadas pues ellas dañan gravemente la credibilidad del Ejército y afectan a los miles de mujeres y hombres que cumplen con profesionalismo y vocación sus tareas profesionales.
Finalmente, señalarles que el trato entre los integrantes del Ejército, independiente de las jerarquías, debe ser siempre respetuoso y los mandos, de todos los niveles, tienen la obligación de velar por la integridad física y psicológica de sus subordinados, así lo establece nuestra reglamentación y así lo reiteré a todos los mandos del Ejército, cuando asumí el mando de la Institución. Muchas gracias Sr. Presidente.