Un ejercicio que simuló la detonación de un vehículo en un campo minado marcó una nueva jornada de entrenamiento operacional del Ejército de Chile en la región de Arica y Parinacota. La actividad fue protagonizada por una Cuadrilla de Desactivación de Artefactos Explosivos (EOD) de la Brigada Motorizada N.º 4 “Rancagua”, en el marco de un Ejercicio de Alistamiento Operacional tipo STX, desarrollado en el Frente Norte Costero.
La maniobra se inscribe en el plan permanente de preparación de la Jefatura de Área Fronteriza (JAF) y tuvo como eje central evaluar la reacción de las unidades ante un incidente con minas antitanque. A través de una situación táctica realista, se buscó medir tanto la capacidad técnica del personal especializado como la coordinación entre distintos componentes operativos.
El ejercicio incluyó el despliegue de una Fuerza de Reacción Rápida (QRF), enfermeros militares de combate y la simulación de víctimas con lesiones de extrema gravedad, lo que permitió ensayar la secuencia completa de respuesta: desde la alerta inicial hasta la evacuación de los heridos a los centros de salud correspondientes.
De acuerdo con el Comandante de la Fuerza de Tarea Arica, Mayor Marco Ortiz M., el propósito de esta maniobra fue “medir la capacidad de respuesta frente a contingencias reales en zonas minadas, reforzando la preparación ante escenarios de alta complejidad”.
Durante la jornada se emplearon drones para el reconocimiento del área afectada, se establecieron perímetros de seguridad y se aplicaron protocolos específicos para la extracción de los heridos desde una zona de alto riesgo.
El ejercicio reforzó la neutralización de amenazas explosivas y también la articulación con organismos externos. Así lo destacó el Comandante de Compañía de la Cuadrilla EOD, Capitán Martín Espinoza R., quien se refirió a la importancia del trabajo conjunto con Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI), el Servicio Médico Legal (SLM) y el Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). “Reforzar y evaluar estas coordinaciones es determinante para asegurar una respuesta fluida y oportuna ante una emergencia real”, señaló.
Con este tipo de entrenamientos, el Ejército reafirma su compromiso con la seguridad y el control fronterizo, en concordancia con lo establecido por el Decreto 78, que regula la participación de las Fuerzas Armadas en apoyo al control migratorio, la protección de la seguridad territorial y el resguardo de la población en la Macro Zona Norte.