En la conmemoración de los 50 años del Curso de Combate Especial, la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales (ESCPAR y FEs) graduó a una nueva promoción de especialistas e instructores tras completar un exigente programa de formación desarrollado durante 14 semanas en modalidad presencial y a distancia.
En esta versión participaron, por primera vez, dos integrantes del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros de Chile, enriqueciendo el intercambio de experiencias y conocimientos entre ambas instituciones.
El Curso de Combate Especial 2026 tuvo como objetivo formar personal capaz de potenciar la capacidad combativa del Ejército mediante la ejecución e instrucción de técnicas de combate cercano adaptadas a las exigencias del campo de batalla moderno.
La ceremonia de clausura fue presidida por el Comandante de la Brigada de Operaciones Especiales (BOE) "Lautaro", General de Brigada Carlos Osses S., y contó con la presencia de autoridades, invitados especiales y familiares de los graduados.
En la oportunidad, los alumnos hicieron su ingreso al mando del Jefe de Curso, Capitán Felipe Bustos A., seguido de los honores de reglamento y el izamiento del Pabellón Nacional al compás del Himno Patrio.
Posteriormente, se realizó un minuto de silencio por los 37 Combatientes Especiales caídos en acto de servicio, recordando su honor, valentía y espíritu de sacrificio en el cumplimiento del deber.
Durante la ceremonia, el Director de la ESCPAR y FEs, Coronel Roberto Ramis C., destacó el significado que reviste esta especialidad al cumplir cinco décadas de historia: "hace cincuenta años, un grupo de hombres decidió que el Ejército necesitaba una clase distinta de soldado. No uno más fuerte por su cuerpo, sino más firme por su espíritu. Hoy estamos aquí porque ellos tuvieron razón".
Cabe destacar que la preparación práctica del curso se desarrolló de manera progresiva, permitiendo que los integrantes ejercitaran sus capacidades antes de enfrentar ejercicios de mayor complejidad. En una primera etapa adquirieron los fundamentos del combate especial mediante la instrucción en técnicas de lucha de pie, de suelo y de combate con armas propias —diseñadas específicamente para ese fin— e impropias, es decir, objetos de uso común que pueden emplearse circunstancialmente en un enfrentamiento. Asimismo, recibieron instrucción en el empleo de armamento primario y secundario, cuchillos de combate y otros medios. Después, avanzaron hacia contenidos más complejos, incorporando técnicas de combate en cuartos cerrados y metodología de la instrucción.
Este proceso permitió que desarrollaran habilidades para actuar con autocontrol, decisión y eficacia en distintos escenarios. Para ello, realizaron entrenamientos diurnos y nocturnos, resolvieron problemas tácticos y participaron en ejercicios que recrearon diversas situaciones de combate, poniendo a prueba su capacidad de respuesta bajo condiciones de presión, estrés y fatiga.
Los dos operadores del GOPE agradecieron la oportunidad de adquirir nuevas herramientas junto a efectivos del Ejército: "hemos incorporado técnicas adicionales para desarrollar nuestros procedimientos y esa experiencia la transmitiremos al GOPE para seguir perfeccionándonos".
Junto con ellos, el curso reunió a personal proveniente de distintas unidades del país, quienes tendrán la misión de replicar los conocimientos asimilados en sus respectivas reparticiones. Tal es el caso de un Cabo 2.º del Regimiento Logístico N.º 6 "Pisagua", en Arica, quien destacó el aporte que esta especialidad tendrá en su desempeño profesional: "este perfeccionamiento me permitirá colaborar eficazmente con la instrucción del personal de mi unidad. Ha sido un desafío exigente, tanto física como mentalmente, pero también una nueva oportunidad para superarme y continuar con mi carrera".
En la oportunidad, también, se entregaron reconocimientos al personal de la II División Motorizada que formó parte del entrenamiento, además de las distinciones al "Mejor Instructor", "Mejor Compañero", "Premio al Espíritu" y "Primer Puesto".
Uno de los momentos más significativos fue la develación de una placa conmemorativa para perpetuar el legado de los Combatientes Especiales que han servido a Chile con valor, profesionalismo y entrega. Igualmente, se inauguró una sala temática dedicada a esta especialidad.
Cinco décadas perfeccionando al combatiente
Esta graduación coincidió con los 50 años del Curso de Combate Especial, creado a partir de la necesidad de desarrollar técnicas específicas para el combate cercano, al identificarse que el asalto a una posición requería procedimientos distintos a los contemplados en la instrucción tradicional.
Su origen se remonta al 18 de noviembre de 1976, cuando se emitió la orden de comando que dio inicio a esta especialidad. Posteriormente, durante el primer semestre de 1977, la Escuela Militar impartió el primer Curso de Combate Especial.
Con el paso del tiempo, aquellas primeras técnicas inspiradas en distintas artes marciales evolucionaron hacia un sistema propio que integra procedimientos militares, empleo de armamento y combate con equipo completo, adaptándose permanentemente a las nuevas realidades operacionales.
Sobre esta evolución, el Capitán Felipe Bustos A. explicó: "hoy ya no hablamos solamente de artes marciales, sino de un sistema de combate que combina varias disciplinas y procedimientos. El combatiente termina enfrentando escenarios con su equipo completo, lo que exige un dominio mucho mayor de las técnicas y de las capacidades físicas y mentales".
Tras medio siglo de existencia, el Curso de Combate Especial continúa formando especialistas e instructores que mantienen vigente el espíritu que ha guiado a generaciones de Combatientes Especiales: "Véncete para vencer", lema que sintetiza el dominio de sí mismo como condición indispensable para servir con profesionalismo y cumplir la misión, ante todo.