Respecto a la situación que afectó a las unidades militares que fueron atacadas el día el 12 de noviembre, el comandante del Regimiento N° 23 "Copiapó", teniente coronel Patricio García señaló que “el regimiento sufrió daños fundamentalmente en la infraestructura de todos los ventanales de sus torreones que están en la explanada de ingreso al cuartel, además de daños severos en el límite por avenida Los Carrera, donde delincuentes intentaron botar la pandereta del límite norte del cuartel, lo que llevó a personal de guardia, en cumplimiento a los procedimientos establecidos y en legítima defensa a repeler esta acción injustificada y no provocada”.
Por otra parte el sub director de la Escuela de Ingenieros del Ejército, teniente coronel Lincoyan Díaz, otra de las unidades atacadas, mencionó: “los daños que afectaron el Cuartel 2 de la Escuela de Ingenieros, donde se guarda el material de puentes, se hacen clases, períodos prácticos de los soldados, entre otras actividades. Aquí los daños son de cerco perimetral, más el lugar de descanso de los soldados que fue quemado, dañándose vestuario, equipo y mobiliario.”
Frente a estas situaciones el personal militar actuó ante los procedimientos establecidos y continuará haciéndolo con el fin de repeler, en legítima defensa, cualquier acto hostil, que ponga en riesgo al personal y/o a la infraestructura, equipamiento y bienes públicos entregados por el Estado para el cumplimiento de las tareas constitucionales.
Así lo explica el comandante García: “debemos proteger los bienes y el patrimonio que el Estado ha puesto a disposición del Ejército para la defensa de la patria, y en cumplimiento de ello tendremos que continuar haciendo lo que está previsto que es disuadir por presencia y posteriormente un uso de la fuerza gradual con tiros de fogueo de advertencia, con munición anti disturbios y en caso de que personal ingrese al cuartel con la intención de sustraer elementos que son fundamentales para la seguridad nacional como armamento y munición, nos enfrentaremos a la obligación de usar armamento letal. Hay que entender que este patrimonio pertenece a todos los chilenos y que está puesto en las manos de la Institución para la defensa de la Patria”.
Cabe señalar que estos ataques a unidades militares han terminado con personal militar herido e instalaciones bastante afectadas, hecho que la Institución condena y rechaza categóricamente, ya que estos actos de violencia en ningún caso contribuyen al clima de paz que necesitamos todos los chilenos.