En una emotiva y solemne ceremonia realizada en el Patio Alpatacal de la Escuela Militar, se despidió a 28 coroneles que se acogieron a retiro de la Institución, en donde participaron autoridades militares, sus familias e invitados especiales, la que fue presidida por el Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Javier Iturriaga D.
El Comandante de Educación y Doctrina, General de División Cristián Guedelhoefer E. entregó palabras de agradecimiento por el trabajo entregado al Ejército, mencionando que “solo he querido demostrar que frente a nosotros se encuentran oficiales que han hecho carne durante su carrera profesional, las virtudes militares, que todos estamos llamados a seguir. Ser una persona virtuosa debe ser el mayor esfuerzo para alcanzar la integridad como persona. Por eso el Ejército los despide de esta forma, por ser merecedores del reconocimiento reservado a personas que, siguiendo los valores y virtudes profesionales, han alcanzado los laureles propios de los verdaderos profesionales de la Fuerza”.
“Estimados camaradas que hoy dejarán las filas del Ejército. En este emocionado hasta siempre, cuando se han cumplido más de tres décadas desde que la mayoría de ustedes emprendió el vuelo desde el Alcázar de las Cien Águilas, queremos reiterarles nuestra eterna gratitud y reconocimiento por la misión tan bien cumplida. Apreciados camaradas, éxitos permanentes y felicidad plena para ustedes y sus familias”, añadió.
Posteriormente, los oficiales superiores recibieron la condecoración “Servicios prestados al Ejército de Chile”, que simboliza el agradecimiento del Ejército a quienes sirvieron al país.
En representación de los oficiales que se acogieron a retiro, el Coronel Francisco Arellano S., manifestó que: “Hoy damos un paso al costado para dejar el espacio a las nuevas generaciones. Y lo hacemos con orgullo, porque vemos en ustedes el mismo fuego, la misma vocación, el mismo espíritu que nos animó hace más de tres décadas a ingresar a este Alcázar. Hoy no es un adiós. El soldado no se despide: simplemente cambia de trinchera. Seguiremos siendo parte del Ejército, porque ser militar no es solo una profesión, es una forma de vida”.
“Nos despedimos con la emoción del deber cumplido, con la serenidad de quien ha servido con honor, y con la gratitud de haber sido parte de esta Institución que amamos profundamente”, culminó.
Con esta ceremonia, el Ejército de Chile despidió y agradeció el trabajo entregado por los oficiales que, durante más de tres décadas de carrera militar, aportaron con sus talentos, capacidades, profesionalismo y vocación de servicio a la Institución y al país.