Al iniciar la ceremonia, una unidad de formación del Regimiento Escolta Presidencial N° 1 “Granaderos” rindieron los honores de reglamento a las autoridades presentes. Posteriormente, la Banda Instrumental de esta unidad entonó el himno nacional.
A los pies del Gran Mástil, representantes de distintas unidades de la Institución colaboraron en enarbolar el pabellón nacional, como cadetes de la Escuela Militar, dragoneantes de la Escuela de Suboficiales, Comandos, Montañeses, Aviadores militares, integrantes del Cuerpo Militar del Trabajo, desminadores humanitarios, médicos y enfermeros militares, Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales del Ejército (BRIFE), policías militares y del Regimiento Escolta Presidencial N° 1 “Granaderos”.
El año 2011 fue recuperada esta tradición, que se remonta a los inicios del Siglo XIX, específicamente al 4 de julio 1812, cuando se izó por primera vez la bandera de la Patria Vieja. Su importancia radica en que ha estado presente en los grandes hitos del país, como, por ejemplo, cuando se proclamó la Independencia, el 12 de febrero de 1818, oportunidad en la cual el emblema patrio de la estrella solitaria flameó en la Plaza de Armas, en presencia de las máximas autoridades civiles y militares.