Este año el Juramento a la Bandera tuvo un sentido de estrecha vinculación con la ciudadanía, razón por la cual los soldados de las unidades militares de Arica hasta Porvenir se comprometieron con la Patria en las principales plazas de sus ciudades. A nivel nacional juraron a la Bandera en todo el país 7.661 soldados, de ellos, 6.427 hombres y 1.234 mujeres -116 oficiales, 600 suboficiales, 1.483 alumnos, 324 soldados de tropa profesional y 5.138 soldados conscriptos-, en una jornada que recordó a los 77 soldados de la gesta heroica de La Concepción, ocurrida hace 144 años. Cabe señalar que, en esta fecha se conmemora también el Día Nacional de la Bandera, símbolo que fue adoptado oficialmente el 18 de octubre de 1817.
La Ceremonia Oficial del Juramento a la Bandera se realizó este 9 de julio, en la Plaza de la Ciudadanía, a los pies de la Gran Bandera, encabezada por el Presidente de la República, José Antonio Kast R., acompañado por el Ministro de Defensa (S), Rodrigo Álvarez A. y el Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Pedro Varela S., junto a las autoridades de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, y en la cual más de 2 mil soldados sellaron su compromiso de servir a Chile.
El acto en la Plaza de la Ciudadanía, se inició con los honores de reglamento al Presidente de la República e izamiento del Pabellón Nacional, y luego el General Varela se dirigió a los soldados, para junto con repasar la historia de este compromiso sagrado, destacar la dedicación en la preparación para asumirlo ante las más altas autoridades del país.
Tras ello, juraron en la Plaza 2.532 soldados, de ellos 2.046 hombres y 486 mujeres. Las unidades de Santiago que formaron son de dotación de la Jefatura de Estado Mayor General del Ejército, del Comando General del Personal, del Comando de Educación y Doctrina, del Comando de Apoyo a la Fuerza, del Comando de Operaciones Especiales, de la Comandancia General de la Guarnición Ejército Región Metropolitana, Comando de Operaciones Terrestres y II División Motorizada.
Con posterioridad, y tras las descargas de reglamento por parte del Regimiento Escolta Presidencial N°1 “Granaderos”, se efectuó un momento de oración encabezado por representantes de la Iglesia Evangélica e Iglesia Católica. Acto seguido, el Comandante en Jefe del Ejército intervino nuevamente, resaltando la responsabilidad asumida de servir a Chile, tal como lo hicieran los 77 soldados de la gesta heroica de La Concepción, en la Sierra peruana el 9 y 10 de julio de 1882; entre ellos, el Capitán Ignacio Carrera Pinto con 34 años, el Subteniente Julio Montt con 20, el Subteniente Arturo Pérez Canto de apenas 17 y el Subteniente Luis Cruz Martínez con tan sólo 15 años.
“A partir de ahora, son soldados con actitud y aptitud para servir a Chile, conscientes que nuestro juramento nos demanda estar permanentemente disponibles, a desempeñarnos donde se nos disponga, y por cierto, a asumir los riesgos inherentes a nuestra profesión militar”, aseveró el General Varela.
Familias presentes
En la Plaza de la Ciudadanía habían muchos familiares de los juramentados, que observaban con emoción este importante hito, un ejemplo de eso es el de Cristián González Z., papá del Cabo Felipe González T., quién señaló que “Para mí es un orgullo acompañar a mi hijo en este momento tan importante de su vida. Él eligió servir al país y construir su futuro en el Ejército, una decisión que tomó cuando tenía 18 años y que como familia siempre apoyamos. Verlo comprometerse con Chile y avanzar en la carrera que escogió nos llena de satisfacción. Solo quiero decirle que lo amo mucho y que siga adelante con la misma convicción y entrega".
En la misma línea, María Paz Molina M., madre del Soldado Dragoneante Cristián Muñoz M., dijo que: "Como familia estamos muy orgullosos y emocionados de verlo alcanzar este importante hito. Ha trabajado con dedicación para llegar hasta aquí y este juramento representa un nuevo paso en el camino que eligió para desarrollar su carrera militar. Sabemos que el compromiso que asumirá con el país, con el Ejército y con todos los chilenos es fruto de su esfuerzo y de la convicción con la que ha enfrentado este desafío".
Como también, el papá del Cadete Benjamín Bruna M., Álvaro Bruna H., quien vino de Temuco, resaltó que: “Para mí es un orgullo enorme acompañar a mi hijo en este Juramento a la Bandera. Es una meta que él se propuso hace mucho tiempo, por la que trabajó con esfuerzo hasta lograr ingresar al Ejército. Verlo asumir este compromiso frente a la Bandera y a las máximas autoridades del país tiene un significado muy especial para nuestra familia”.
Finalmente, cabe destacar que los soldados que juran a la Bandera, demuestran la profunda relevancia que mantiene la vocación de servicio a la Patria, que honra el legado de valor y virtud de nuestros héroes y que se ve reflejada cada vez que el país lo necesita. Un ejemplo claro, son los despliegues en la Macrozona Norte y Sur del país, donde miles de hombres y mujeres, que integran el Ejército, se encuentran trabajando 24/7 al servicio de nuestros compatriotas.