“Cuando tienes una cuerda de 60 metros, y tienes que subir 120 metros … estás obligado a subir hasta el final de la cuerda. A partir de ahí, tu cordada está colgada en el medio de la montaña decidiendo si siguen o descienden”.
Los alumnos que se entrenan en la Escuela de Montaña rápidamente entienden por qué es una de las Escuelas más respetadas que existen en escalamiento y supervivencia en el mundo. El escalamiento en roca requiere que los alumnos realicen sus propias rutas de ascenso por acantilados de día y de noche, y asegurar sus propios anclajes con sus cordadas de escalada. Para muchos de los alumnos, es el curso más difícil de completar.
El Sargento Segundo Norberto Rodríguez, de la Escuela de Infantería Ligera de la Décima División de Montaña pasó 5 meses en entrenamiento en la Cordillera de Los Andes, en Chile, junto a otros alumnos de Centro y Sudamérica. Sus experiencias son únicas, como las de un muy reducido grupo de militares norteamericanos que han completado exitosamente este renombrado curso de montaña y supervivencia a nivel mundial.
“Cuando tú pasas cinco meses con otro ejército, aprendes mucho. Aprendes como trabajan. No es lo mismo cuando estás desplegado con otro ejército”, Rodríguez dijo.
Si bien no es ajeno al frío ni a la nieve al estar destinado en Fort Drum, las condiciones invernales durante el entrenamiento en la Cordillera de los Andes fueron muy distintas del clima y geografía del norte del estado de Nueva York. Más que verlo como un obstáculo, Rodríguez lo vio como un objetivo y una oportunidad de superación personal.
“La primera vez que me puse un par de esquís, di dos pasos y me caí. Ahora, yo puedo descender de una montaña esquiando con arma, sin bastones y con una mochila equipada”.
La especialidad de Montaña no es nueva. En la Escuela de Guerra de Montaña de Estados Unidos entrenan militares de todo el Ejército sobre cómo combatir efectivamente en áreas de operaciones en montaña.
“La especialidad de montaña es una disciplina relevante porque agrega otro plano importante de maniobra, el eje Z (para infiltración vertical)”, afirma el capitán Nathan Fry de la Escuela de Guerra de Montaña norteamericana en Vermont.
Fry, además establece que entender cómo usar el terreno efectivamente pasa a ser un importante facilitador de movilidad, especialmente en terreno vertical de montañas escarpadas.
“Para ser exitoso en operaciones como éstas, las unidades de montaña deben tener soldados que sepan vivir desconectados o sin tecnología … y equiparse apropiadamente para los cambios bruscos de temperatura. Desplazarse lo más liviano posible para avanzar una mayor distancia en un solo día, tener agua y evitar peligros como caídas de rocas o avalanchas”, señaló Fry.
La Escuela de Montaña de Chile usa su proximidad a la Cordillera de Los Andes a su favor para el entrenamiento de sus alumnos. Muchos de sus graduados hacen carrera en rescate en montaña y en unidades de infantería especializadas en montaña.
Como Infante, Rodríguez ha participado en muchas patrullas, en entrenamiento y en despliegue a pie o motorizado. Muchos soldados a menudo tienen la posibilidad de apoyo o reabastecimiento si se necesita durante una misión. Las unidades de montaña no tienen opciones de reabastecimiento disponibles con prontitud.
“Si te terminas el agua, tienes que saber cómo conseguir más. Y si se termina tu comida, tienes que saber cómo cazarla. Esto es sólo una de las cosas que aprendes rápidamente. Esto es la especialidad de montaña. Simplemente es diferente. Es un escenario adverso”, dijo Rodríguez.
Cada día del curso de cinco meses fue un desafío para Rodríguez. Durante los dos períodos, él tuvo que entrenarse en combate cuerpo a cuerpo y ahora está calificado en supervivencia en montaña y operaciones tácticas sobre esquís. Él aprendió a trabajar con ganado mular en operaciones diurnas y nocturnas en terreno montañoso y se convirtió en un escalador experimentado en roca y hielo.
“Siempre me han gustado las actividades al aire libre. Como Infante, estás haciendo algo mal si no te gustan. Pero antes de ir a la Escuela de Montaña de Chile, no era escalador en roca, no era esquiador, nada de eso. Esas son habilidades que ellos me dieron”, afirmó Rodríguez.
Rodríguez está ansioso por compartir sus nuevas habilidades con sus futuros soldados, y afirmó que dondequiera que el Ejército lo envíe habiéndose graduado del Curso de Montaña del Ejército de Chile, él sabe que ya enfrentó mayores obstáculos anteriormente.
Entrevista en ingles en la página del Ejército de los Estados Unidos https://bit.ly/2WAcl0j