La instrucción militar y el voluntariado se unieron en una operación de alta exigencia para el Subteniente (Rva) Javier Saavedra F., del Regimiento de Artillería N.º 1 “Tacna”, quien formó parte del contingente de Bomberos de Chile desplegado en el estado venezolano de La Guaira tras los recientes terremotos.
Integrante del Grupo USAR (Urban Search and Rescue), conformado por 45 especialistas, permaneció diez días en la zona afectada colaborando en la búsqueda de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas. La labor culminó con el rescate con vida de Hernán Gil, sobreviviente que permanecía sepultado entre los escombros de un edificio.
Médico veterinario, el Subteniente (Rva) Javier Saavedra combina su profesión con la Reserva del Ejército y el voluntariado en Bomberos de Chile. Su vocación se enmarca en una tradición familiar de servicio público: su abuelo fue carabinero, su padre suboficial de la Fuerza Aérea y su hermano capitán del Ejército. Ingresó a Bomberos en 2003 y, tras el terremoto de 2010, se especializó en rescate urbano, integrando posteriormente equipos USAR (Urban Search and Rescue) certificados bajo los estándares de INSARAG (International Search and Rescue Advisory Group), organismo vinculado a Naciones Unidas.
Durante la operación en Venezuela, su equipo fue uno de los primeros en llegar al área devastada. Tras la sectorización inicial del terreno, concentraron sus esfuerzos en la extracción de Gil. En ese despliegue, el Subteniente (Rva) Saavedra asumió funciones de logística, apoyo veterinario a los canes de búsqueda de delegaciones internacionales y participación directa en las excavaciones. Fue además parte del grupo que estableció el primer contacto con el sobreviviente, suministrándole agua mediante una sonda, acción clave para mantenerlo con vida hasta su rescate.
El trabajo realizado por ellos recibió amplio reconocimiento internacional. Los integrantes de la misión fueron distinguidos como “Héroes de Venezuela” y posteriormente homenajeados en Chile por el Presidente de la República.
Al respecto señaló que: “el espíritu y la disciplina son fundamentales en este equipo, especialmente en las condiciones que enfrentamos en Venezuela. En cada momento del rescate hubo que ser muy disciplinados, porque la tarea fue realmente compleja. Esos son valores que se aprenden en el Ejército”.
Actualmente, continúa aportando su preparación en operaciones de rescate urbano donde la coordinación, la resiliencia y la capacidad de actuar bajo presión resultan determinantes para salvar vidas.