Dependiente de la Dirección General de Fomento Equino y Remonta (DIGEFER), esta unidad ha sabido proyectarse a lo largo de más de un siglo, adaptándose de manera permanente a los requerimientos operativos, técnicos y formativos de la Fuerza Terrestre.
La misión del Haras Nacional, ubicado en Riñihue, Región de Los Ríos, se centra en la crianza y formación de caballos de Primera Categoría, destinados a operaciones militares, y de Segunda Categoría, orientados a la representación institucional, aportando ejemplares de alto estándar genético, fortaleza física y nobleza. Este trabajo se desarrolla bajo una gestión moderna, alineada con las necesidades actuales del Ejército, lo que se ha traducido en la entrega de más de 166 caballares durante los últimos dos años.
Fundado en 1892, en un período marcado por la reconstrucción nacional tras la Guerra del Pacífico y la Revolución de 1891, nació como una sección de remonta destinada a recuperar una raza caballar severamente disminuida. Con el tiempo, se transformó en un centro especializado que hoy es reconocido a nivel internacional por su aporte al mejoramiento genético y la reproducción equina.
El Comandante del Haras Nacional, Teniente Coronel Cristián Barrientos G., destacó la vigencia de su labor. “A más de un siglo de historia, continúa cumpliendo su misión mediante un exigente proceso de fortalecimiento de capacidades y especialización técnica, lo que ha permitido entregar ejemplares de alto estándar tanto a unidades operativas como de representación”, señaló.
Su trayectoria también se vincula con episodios relevantes. Durante su permanencia en San Bernardo, albergó la Escuela de Mariscales, antecedente directo de la actual Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile; tuvo bajo su responsabilidad la Escolta Presidencial por más de 29 años y fue impulsor de iniciativas innovadoras, como la creación del Escuadrón de Exploración de Motos en 1974.
Además, los ejemplares de este criadero han dejado huella en el deporte ecuestre. Un ejemplo de ello es el recordado caballo “Ranco”, cuyo desempeño trascendió las fronteras al representar a Chile en competencias olímpicas, convirtiéndose en un embajador de la Institución.
El trabajo de esta unidad se sostiene en una sólida base productiva y agrícola, que asegura el desarrollo integral de los ejemplares desde sus primeros años de vida. Al respecto, el Jefe del Escalón Agrícola, Suboficial Mauricio Winter J., explicó que “detrás de la imagen del caballo en desfiles, operativos o entrenamientos, existe un esfuerzo permanente en el campo: el cuidado de las praderas, la producción de forraje y la gestión de más de mil hectáreas, fundamentales para sostener el patrimonio equino institucional”.
En tanto, el Jefe de Plana Mayor, Sargento Primero Fabián Acuña A., destacó el valor humano y patrimonial que caracteriza al Haras: “No solo cuidamos ganado; custodiamos un patrimonio. Cada ejemplar que se entrega a una unidad lleva el sello de calidad y el temple que este criadero”.
Junto con esta misión, desarrolla además un importante apoyo al sector agrícola y al fomento equino, colaborando en la crianza, asesoría técnica y apoyo a la temporada reproductiva, en el marco del área de misión de Contribución al Desarrollo Nacional y Acción del Estado. Esta instancia beneficia especialmente a pequeños agricultores, mediante servicios como montas y estaciones de inseminación artificial, promoviendo la actividad ganadera local y contribuyendo, al mismo tiempo, a la preservación de las tradiciones ecuestres del Ejército.