Este 18 de septiembre, en el marco de las celebraciones del Mes de la Patria y las Glorias del Ejército, las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad rendirán homenaje a los restos de dos soldados que combatieron en la Guerra del Pacífico. Asimismo, recodarán al Libertador General Bernardo O’Higgins Riquelme, mediante la colocación de una ofrenda floral en su monumento ecuestre.
¿Pero quiénes fueron estos soldados?
Su sacrificio, aunque anónimo para muchos, permanece vivo en la memoria nacional. Ambos participaron en distintos hechos de armas en territorio peruano durante el conflicto y fueron sepultados con honores militares en el panteón exterior del mausoleo, en reconocimiento a su valentía y servicio a la patria.
Momificado y casi intacto
El primero es conocido como el “Soldado del Zigzag”, hallado en marzo de 1998 durante trabajos de construcción en los terrenos de la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional del Perú, en las faldas del cerro Zigzag, zona donde tuvo lugar la Batalla de Chorrillos, en enero de 1881.
El cuerpo fue encontrado en estado de momificación natural, preservado gracias a la salinidad del terreno. Según el arqueólogo peruano Manuel García Márquez, entrevistado por La Tercera, “el cuerpo presenta evidencias que sustentan que era un soldado de la Guerra con Chile. El uniforme corresponde a un soldado de esa época y ha sido cubierto con una mortaja de un saco de salitre chileno (...). La fisonomía humana, la osteología y la piel indican que no es un peruano. Definitivamente, es chileno”.
Estudios realizados por el Instituto de Cultura Peruano determinaron que se trataba de un hombre mestizo, de entre 25 y 30 años, de 1,75 metros de estatura, con barba en el mentón y cabello castaño fino. Entre sus pertenencias se encontraron una bayoneta tipo “Yatagán”, municiones, un cinturón de cuero con la estrella cívica y una libreta de notas personales.
En octubre de 2007, sus restos fueron repatriados por el Ejército de Chile. Una solemne ceremonia de homenaje se llevó a cabo en la Plaza de la Ciudadanía, frente al Palacio de La Moneda, encabezada por el entonces ministro de Defensa, José Goñi Carrasco, y el Comandante en Jefe del Ejército, General Óscar Izurieta Ferrer, junto a otras autoridades civiles y militares. Posteriormente, fue inhumado a los pies del mausoleo de O’Higgins.
El Soldado de la Patria que representa a todos los chilenos
Junto a la tumba del Soldado del Zigzag está la correspondiente al “Soldado de la Patria”, cuyos restos fueron exhumados del Mausoleo Militar de Santiago y trasladados a este lugar el 7 de marzo de 2006, en una ceremonia de carácter institucional.
Una breve reseña publicada por El Mercurio el 10 de marzo de ese mismo año señala que: “El traslado busca dar mayor visibilidad y reconocimiento institucional al sacrificio anónimo de miles de compatriotas que combatieron en la contienda del siglo XIX, así como consolidar en un mismo espacio la memoria del Libertador y la de quienes, como este soldado, hicieron posible la unidad nacional con su entrega silenciosa”.
En su tumba, el epitafio comienza de la siguiente frase: “Símbolo de la unidad nacional representativo del servicio del pueblo chileno y amor por su país.”
El tambor silente
A un costado, se encuentra la escultura denominada “El tambor en reposo”, del artista chileno José Manuel Blanco, galardonada con medalla de oro en la Exposición Nacional de 1884. La pieza, de 110 centímetros, representa a un joven militar sentado sobre su tambor, en una postura serena pero alerta, encarnando el equilibrio entre la acción y el recogimiento.
Realizada en bronce, destaca por su naturalismo y por la precisión en la distribución de pesos y la expresión corporal. Más que una figura decorativa, se ha convertido en un símbolo silencioso del temple del soldado, tanto en la paz como en la guerra.