Integrantes de las Patrullas de Auxilio y Rescate Militar del Ejército (PARME) de la III División de Montaña, se capacitaron en el curso de “Buzo Autónomo y Patrón de Bote”, en el Destacamento de Montaña N° 9 “Arauco”, con el objetivo de dotarlos de capacidades para realizar operaciones anfibias.
A esta instrucción concurrieron integrantes de los Destacamentos de Montaña N° 8 “Tucapel” y N° 17 “Los Ángeles”, que tuvo una duración de un mes, cuya certificación fue ejecutada por la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales.
Las primeras dos semanas constó de la fase de “Aguas confinadas”, en el Cuartel N° 2 “La Unión”, que se aborda en ambientes controlados y delimitados físicamente, como lo son piscinas o tanques de agua. Mientras que las dos semanas siguientes, fue la fase de “Aguas abiertas”, desarrollada en el Centro de Instrucción y Entrenamiento “Puyehue”, que trata en ambientes naturales amplios y sin límites, como lo son mar, río o lago.
Algunos contenidos impartidos son: desplazamiento sobre y bajo nivel, orientación subacuática, control de reacción de ascenso libre boyante, conducción de embarcaciones neumáticas. Asimismo, de fisiología y física aplicada al buceo, instrucción teórica de tablas de descompresión y conocimiento del equipo de buceo.
El Jefe de Curso, Subteniente Matías Ferrada C., del Destacamento de Montaña N° 9 “Arauco”, explicó que la importancia de que los alumnos adquieran estas competencias radica en que “las unidades de la división puedan emplear sus PARMEs Anfibias, en caso de emergencia, contando con personal capacitado. Ahora, todas estas unidades debieran estar preparadas para responder, en caso de requerirlo, y también insertarse en medios anfibios”.
Para el Cabo 1° Gabriel Salinas V., del Destacamento de Montaña N° 9 “Arauco”, quien pertenece a una PARME Anfibia, valoró el curso porque “como Patrón de Bote, nos entregan las capacidades para enfrentar de mejor manera, cuando se requieran concurrir a un rescate. Igualmente, en el de Buzo Autónomo, para efectuar cualquier tipo de reconocimiento, ya sea en búsqueda o rescate, en apoyo a la comunidad o en instrucción militar”.
De esta manera, las unidades de la III División de Montaña mantienen e incrementan sus capacidades, las que podrán seguir utilizando para las operaciones militares y colaborar con la sociedad civil en caso de que sea necesario.