En distintas unidades militares del país, se llevó a cabo la tradicional Ceremonia de Entrega de Armas a los Soldados Conscriptos (SLCs). Esta actividad marca el término de la instrucción básica y el inicio de una nueva etapa de mayor responsabilidad, simbolizando la confianza que el Ejército deposita en sus nuevos integrantes y fortaleciendo, a su vez, el vínculo entre la Institución y la ciudadanía.
En cada lugar, la ceremonia adoptó un carácter propio. Para el Soldado Matías Vasconcelos P. de la Brigada Motorizada Nº 4 “Rancagua”, “Portar el arma es un paso fundamental en nuestra formación. Representa la confianza del Ejército en nosotros y también el respaldo de nuestras familias”.
En el Regimiento Nº 6 “Chacabuco”, el momento más emotivo fue la entonación del canto “Mi Fusil y Yo”. Para el Soldado Fernando Yáñez M., de la 4rta Compañía Histórica, fue una experiencia significativa: “Fue un momento muy especial, porque mi abuelo también perteneció a este regimiento. Él me inculcó desde pequeño que debía hacer el Servicio Militar, y hoy estuvo presente en la ceremonia. Cuando recibí el arma y escuché este canto, sentí que estaba siguiendo sus pasos y honrando su historia”.
En el Regimiento N.º 16 “Talca” y en el Regimiento N.º 2 “Maipo”, madres, padres y familiares participaron activamente en la entrega de armas, en un gesto que simboliza el respaldo a la decisión de servir al país a través del Servicio Militar Obligatorio (SMO).
El SLC Benjamín Ávila R. de la 2da Compañía de Fusileros del Regimiento N.º 16 “Talca”, señaló: “Recibir el arma en una ceremonia tan solemne es un orgullo. Representa la confianza que el Ejército deposita en nosotros y compartir este momento con mi familia lo hizo aún más especial.”
Más al sur, en el Regimiento Nº 8 “Chiloé”, la ceremonia también estuvo marcada por la solemnidad. Lo mismo ocurrió en la Brigada de Aviación Ejército (BAVE), donde el acto se realizó en la Losa CASA y destacó por su profundo simbolismo, al representar la confianza que la institución deposita en sus SLCs y la responsabilidad que asumen en la defensa del país. Cabe destacar que las ceremonias finalizaron con la bendición de las armas por parte de los capellanes militares y un desfile de honor ante los presentes.
La Entrega de Armas sigue siendo una tradición que une generaciones y refleja el compromiso, la vocación de servicio y el sentido de pertenencia de los SLCs que, con convicción y disciplina, asumen el desafío de pertenecer al Ejército de Chile.